• Marlia Bosques-Martínez

Conoce a la Dra. Paige Castellanos, Profesora Asistente de Investigación de Género y Agricultura

Lo que sea que traiga el futuro para la Dra. Paige, una cosa está clara: seguirá trabajando con comunidades agrícolas marginadas y amplificando sus voces.

La Dra. Paige Castellanos (ella) es profesora asistente de investigación y directora de programas de la Iniciativa de Equidad de Género a través de la Investigación y la Educación Agrícola (GEARE) en la Universidad Estatal de Pensilvania. En 2020, co-editó el libro "Routledge Handbook of Gender and Agriculture", que cubre los principales problemas teóricos, así como los cambios empíricos críticos en el género y la agricultura. Como parte de su trabajo en la Oficina de Programas Internacionales del Colegio de Ciencias Agrícolas, también ayuda a promover el programa Latinoamericano dentro del mismo.


Recientemente, la Dra. Castellanos terminó un proyecto de cinco años conocido como Women in Ag Network (WAgN) en Honduras, financiado por USAID Feed the Future Laboratorio de Innovación Hortícola de la Universidad de California, Davis. Los proyectos utilizaron una perspectiva de economía de género para comprender y promover la participación de las mujeres en la cadena de valor de la horticultura en el oeste de Honduras en colaboración con la Universidad de Zamorano. Se utilizaron datos de métodos mixtos para dilucidar cómo la cadena de valor de la horticultura puede ser una herramienta para apoyar la equidad, el empoderamiento de las mujeres y otras comunidades marginadas.


A través de este proyecto, creó relaciones sólidas con colegas de la Universidad de Zamorano que la ayudaron en la transición a su rol actual como directora del programa. La iniciativa GEARE reúne a un equipo interdisciplinario de profesores y estudiantes graduados enfocados en las intersecciones de género, agricultura, seguridad alimentaria y medio ambiente. A través de la investigación, la educación y la divulgación basada en evidencia, el equipo se dedica a trabajar con las desigualdades de género globales. El propósito de GEARE es conectar a académicxs de todo el mundo y crear conciencia sobre los impactos de la pandemia de COVID-19 en relación a género y el sistema alimentario.

El camino hacia una carrera en género y agricultura

El viaje poco convencional de Castellanos comenzó como un bachillerato con especialización en francés y administración de hoteles en Penn State. Después de terminar su carrera, se mudó a Connecticut para trabajar en la industria hotelera. Fue testigo de la exacerbación de las desigualdades y la pobreza de los Latinxs y las comunidades marginadas, lo que la inspiró a regresar a Penn State y obtener una maestría profesional en Asuntos Internacionales. Durante su programa, tomó una clase de sociología rural y se dio cuenta exactamente de lo que quería hacer. Además, a través de un curso integrado sobre Desarrollo Rural Local que requería viajar a Honduras, la Dra. Castellanos pudo experimentar una imagen completamente diferente del mundo, así como conocer a su futura supervisora graduada. Estas experiencias la llevaron a completar un doctorado doble en Sociología Rural, Agricultura y Desarrollo Internacional en Penn State. Ella expresó: “La mayor recompensa de mi trabajo es tener conversaciones con personas de diferentes comunidades y escuchar sus historias. Puede ser bien retante, pero ver su fuerza y resiliencia es increíblemente inspirador para mí'.

Combinando el poder de las historias y el poder de los números

Dra. Castellanos es una gran defensora de los métodos mixtos (integración de metodología cualitativa y cuantitativa) porque es la mejor manera para ella de responder preguntas de investigación y problemas de género. En el proyecto WAgN, su equipo empleó una investigación de métodos mixtos a través de encuestas comunitarias y de hogares en el oeste de Honduras. Los datos recopilados se utilizaron para informar el diseño y la implementación de su programa. Además, Paige cree firmemente que es crucial involucrar a la la comunidad y trabajar con organizaciones a nivel local para apoyar lo que ya están haciendo en lugar de implementar un programa prescrito. Ella cree que para tener un impacto duradero; lxs investigadorxs deben incluir a los miembros de la comunidad en las etapas que sean posible. El equipo colaboró con la Asociación de Mujeres Intibucanas Renovadas, un grupo de agricultoras indígenas que les ayudó a desarrollar una escuela de campo (farmer field schools) para agricultorxs con integración de género.

Poner en práctica la interseccionalidad

Dra. Castellanos cree que es fundamental estudiar las masculinidades e incorporar a los hombres en los programas con iniciativas de género. La interseccionalidad provee una imagen completa de lo que está sucediendo con hombres y mujeres y por qué existen las desigualdades. En Honduras, la Escuela de Campo para Agricultorxs, que ella ayudó a desarrollar, existían grupos que eran solo mujeres y grupos que integraban a hombres y mujeres. Esto permitió a hombres y mujeres escuchar su versión de los hechos y discutir cuestiones de manejo de tiempo y división del trabajo del hogar. Sin embargo, ella mencionó que los hombres aveces dominaban la conversación, por lo que era crucial estar consciente para brindar un espacio para que se escucharan las voces de las mujeres. Otro reto al incorporar un modelo interseccional son los recursos limitados de algunos países por lo que incluir a los hombres puede restar recursos necesarios para las mujeres.

La evolución del empoderamiento

Paige expresó que el empoderamiento ha perdido gran parte de su significado en el discurso de género y desarrollo. Es útil para ella guiar su trabajo con marcos teóricos sobre qué es el poder, quién puede tomar decisiones o ejercer el poder y en qué contexto.

Inspiradas por académicxs feministas ella expresó: “El empoderamiento es un trayecto; tienes que ser capaz de seguir ese camino por tu propia cuenta. Podemos crear las condiciones para el empoderamiento, pero no podemos forzar el empoderamiento a otra persona.

En su investigación, ella ha utilizado varios indicadores de empoderamiento. Ella piensa que han sido muy prácticos, particularmente para las mujeres en la agricultura. Sin embargo, ella cree que el Índice de Empoderamiento de las Mujeres en la Agricultura (WEAI) debería en realidad llamarse el Índice de Empoderamiento de Género en la Agricultura porque analiza las diferencias de género dentro de un hogar. La herramienta ha sido útil para abarcar diferentes aspectos de las condiciones de hombres y mujeres en la agricultura, como quién tiene el control de recursos específicos. No obstante algunos de los problemas de estos indicadores son la creación de límite númerico que se utiliza como un variable dicotómica que diga si, estás empoderadx o no, no estás empoderadx. La Dra. Castellanos cree que es fundamental volver al marco teórico que informó las creaciones de estas medidas y herramientas. En su investigacióm, ha incluido un componente cualitativo para apoyar y reenforzar los datos del WEAI. Ella dijo: "Creo que lxs creadorxs de WEAI también argumentan lo mismo, aunque aveces la data cualitativa se pierde".

Investigación de género en la agricultura, ¿por qué importa?

La Dra. Castellanos expresó que todavía hay mucho estigma en torno al estudio del género y su significado. Paige considera que hay un concepto erróneo frecuente sobre qué es un científicx de género y cómo encajan en los equipos de investigación agrícola internacionales.

Ella expresó: “Las desigualdades de género influyen en todos los aspectos de la agricultura, la producción, la investigación, los avances en la tecnología, el uso de la tecnología, y si no los consideras, se perderá mucha información crítica sobre la seguridad alimentaria u otros aspectos de la agricultura".

Caminar con los oídos abiertos es el primer paso para convertirse en unx investigadorx de género.

Chingaza National Park, Colombia

Paige expresó que cuando se investiga, el primer componente que se debe comprender realmente no es solo la ubicación, sino también la comunidad y las normas sociales que influyen todos los aspectos de la vida. Ella ve su investigación de la misma manera que lo hizo cuando comenzó su trabajo de gerencia de hotel, escuchando, ya sean informantes clave o personas dentro de la comunidad que tienen mucha experiencia viviendo y/o trabajando allí. Sin embargo, al hablar y escuchar sobre cuestiones de género, Paige menciona que los sentimientos personales, las experiencias individuales y posiblemente los resentimientos de lxs participantxs pueden salir a la superficie, por lo que es esencial ser consciente y sensible a eso. Reiteró que los académicos deben comprender las posibles implicaciones que estas conversaciones pueden tener dentro de la dinámica de los hogares. Por lo tanto, es esencial anticipar y mitigar cualquier reacción o impacto que usted, como investigadorx, pueda crear después de su partida.

La pandemia ha exacerbado las desigualdades de género existentes.

La Dra. Castellanos trabajó recientemente con varixs colegas para solicitar informes sobre el impacto de COVID en las mujeres y género en el sistema alimentario. Inclusive, además del incremento en la violencia doméstica, la seguridad y disponibilidad de alimentos han sido algunos de los obstáculos particulares que Paige ha observado a través de este proyecto, ella dijo: "Creo que será algo que estaremos estudiando y tratando de entender por mucho tiempo". Además, uno de los retos críticos que ha experimentado es superar los retos de la pandemia y continuar con la investigación que quieren hacer. En un proyecto reciente que trabaja con productores de maní en el norte de Ghana, financiado por Feed the Future Peanut Innovation Lab (Universidad de Georgia) de USAID, han confiado en colaboradorxs del país para realizar la recopilación de datos, que su vez tiene sus propios desafíos para llegar a las diferentes comunidades. El tema más prominente del año pasado para Paige fue tratar de superar algunos de esos retos, ya sean las historias de los miembros de la comunidad o mediante su propio trabajo.

La vida fuera de la academia

Además de la alegría y la felicidad de pasar tiempo con sus hijxs, a la Dra. Paige le encanta patinar sobre hielo. Recientemente, comenzó a llevar a su hija de 8 años a patinar con ella, para disfrutar un tiempo juntas algo que tanto necesitaban. “Cuando me siento ansiosa o estresada, cierro los ojos y finjo que estoy patinando sobre hielo y también hay ocasiones que voy hacerlo también.“ Debido a la pandemia, la pista de patinaje sobre hielo cerró, pero su familia ha estado pasando mucho de su tiempo horneando. Muchos de nosotrxs definitivamente nos sentimos identificadxs con ese nuevo pasatiempo.






¡Muchas gracias por compartir su historia y excelente percepción, Dra. Paige!

No olvide de chequear el Manual de Género y Agricultura de Routledge y el GEARE blog

correo electrónico: pxd171@psu.edu

Esta entrevista fue realizada, transcrita, escrita, y traducida

por Marlia Bosques Martínez.



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